

La implantología dental avanzada es uno de los métodos o tratamientos usados por la cirugía oral y maxilofacial, cuyo objetivo es la rehabilitación oral, la cual reúne una serie de técnicas para colocar implantes dentales fijos en pacientes con ausencias dentales.
Las técnicas quirúrgicas de implantología dental avanzada a realizar para dar solución a problemas de pérdida de hueso dependerá de cada caso en particular y del grado o nivel de pérdida ósea, bien sea en el maxilar como en la mandíbula.
Dentro de estas técnicas de implantología dental avanzada se situarán los procedimientos mediante el uso de injertos de hueso o los procedimientos sin la necesidad de utilizarlos y en nuestra Clínica Dental se estudia cada caso mediante tac para poder realizar un plan de tratamiento correcto.
La cirugía oral y maxilofacial es una especialidad odontológica y quirúrgica que trata lesiones en el cráneo, cabeza, boca, y cuello. Tiene como objetivo prevenir, diagnosticar, tratar y rehabilitar injurias de origen patológico, traumático o degenerativo.
Nuestra clínica es un centro especializado en Implantología dental avanzada y cirugía oral y maxilofacial en el que cualquier “problema dental” que requiera una solución quirúrgica se realizará con tecnología de avanzada precisión.

Tras una extracción, el dolor puede durar entre 1 y 3 días. Puede haber molestias leves hasta después de una semana.
Si pasado este tiempo el dolor aumenta o no mejora es importante acudir nuevo a la clínica.
No, no es normal tener dolor intenso después de 10 días. En caso de notar dolor podría indicar una infección o alveolitis (una complicación postoperatoria del alveolo que puede surgir tras una extracción).
En estos casos, te recomendamos acudir a la clínica para una revisión.
La inflamación suele durar entre 2 y 3 días, alcanzando su punto máximo en las primeras 38 horas. Pasado ese tiempo, entre el tercer y quinto día, la inflamación debe ir disminuyendo progresivamente.
En condiciones normales, al cabo de una semana la inflamación no debería notarse y para el décimo día debería de haber desaparecido por completo.
Tener dolor en la mandíbula es perfectamente normal tras una extracción, sobre todo si se ha tratado de una extracción con intervención complicada o la operación duró mucho, como consecuencia de mantener la boca abierta durante mucho tiempo.
Para saber si tienes una infección tras la intervención observa los siguientes síntomas:
Si has notado uno o varios de estos síntomas, es importante que acudas a la clínica cuanto antes para poder remediarlo.
Sí, es normal un leve sangrado durante las primeras horas ya que la herida necesita un tiempo para formar un coágulo estable que ayude a cicatrizar correctamente.
Si el sangrado es abundante o continúa más allá de las 24 horas conviene acudir a consulta para valorar la zona.
Después de una extracción, el cuerpo puede reaccionar con una ligera subida de temperatura (inferior a 38ºC) como parte del proceso inflamatorio.
Sin embargo, si la fiebre es alta, dura más de 48 horas o viene acompañada de otros síntomas como dolor creciente, hinchazón severa o malestar general podría ser signo de infección. En ese caso, es fundamental acudir a la clínica para hacer una revisión y si es necesario iniciar un tratamiento antibiótico.
En primer lugar, debes tener en cuenta que solo debes tomar antibiótico antes de una extracción si el dentista lo ha indicado.
En el caso de que así sea, se debe tomar entre 1 y 2 días antes en casos concretos (infecciones previas, riesgo de endocarditis, etc.). No debes automedicarte.
Sí, aplicar frío en la zona externa (mejilla) durante las primeras 24 horas es recomendable porque ayuda a reducir la inflamación y el dolor.
Se recomienda usar compresas frías o hielo envuelto en un paño en intervalos de 15 minutos. Es importante no aplicar hielo directamente sobre la piel para evitar quemaduras e irritaciones.
No se recomienda enjuagar la boca en las primeras 24 horas, ya que podría desalojar el coágulo que protege la herida y se podría provocar una complicación conocida como alveolitis seca.
Pasado ese tiempo, puedes hacerlo suavemente con un enjuague suaves bajo las indicaciones de tu dentista.
Durante las primeras 24 horas es mejor tomar alimentos blandos, fríos o templados, como yogures, purés, caldos o helados para favorecer una rápida cicatrización.
Evita comidas calientes, duras o con semillas que puedan dañar la zona. Entre 3 y 5 días después se pueden ir incorporando alimentos más sólidos.
Tras la extracción dental es recomendable evitar el alcohol como mínimo durante 72 horas, especialmente si estás tomando antibióticos o antiinflamatorios.
El alcohol puede interferir en la cicatrización y aumentar el riesgo de complicaciones (aumento de sangrado, disminuir la efectividad de medicamentos, etc.) En estos casos, siempre hay que seguir las indicaciones de tu dentista.