
Los tratamientos de restauración dental infantil devuelven la forma, la función y la estética a un diente de leche dañado. En la inmensa mayoría de los casos el motivo es el mismo: la caries infantil, la enfermedad crónica más frecuente de la infancia.
En Dent Aldaia restauramos dientes temporales con empastes de composite, coronas preformadas, tratamientos pulpares y mantenedores de espacio, eligiendo siempre la opción menos invasiva que resuelva el caso. Atendemos a familias de Aldaia, Xirivella, Alaquàs, Quart de Poblet y Manises en C/ Major 6.
Es la duda más habitual en consulta: «si se le va a caer igual, ¿para qué tratarlo?». Las caries en dientes de leche no se resuelven solas con el recambio dental, y no restaurar sale caro:
Los últimos molares de leche no se caen hasta los 10-12 años. Un diente cariado a los 4 años tiene por delante media infancia de trabajo, y por eso merece una restauración en condiciones.
Además, es un problema frecuente: según el Libro Blanco La salud oral en España: análisis de un cuarto de siglo (2000-2025), publicado por el Consejo General de Dentistas y la Fundación Dental Española, alrededor de un tercio de los niños de 5-6 años presenta caries en la dentición temporal, y en torno al 80 % de esas lesiones sigue sin tratar.

Los tratamientos restauradores dentales devuelven la función y forma de un diente afectado por la caries, por un golpe o incluso por una malformación. Generalmente, es necesario el uso de anestesia local antes de realizar el tratamiento dental.
Tratamiento de la caries en niños de 2 a 5 años: qué restauración necesita cada caso
De 2 a 5 años es la franja en la que más caries diagnosticamos. El tratamiento restaurador se elige por lo avanzada que esté la lesión, no por la edad del niño:
| Situación de la caries | Tratamiento | En qué consiste |
|---|---|---|
| Mancha blanca, sin cavidad | Remineralización con flúor | Barniz de flúor en consulta y pasta fluorada en casa. Todavía no hace falta restaurar. |
| Cavidad pequeña o mediana | Empaste de composite | Se elimina la caries y se reconstruye el diente con resina de su color. Una sesión. |
| Cavidad en niño no colaborador o con muchas lesiones | Fluoruro diamino de plata | Detiene el avance de la lesión sin anestesia ni turbina, para restaurar más adelante. Tiñe la zona de negro. |
| Caries profunda con nervio inflamado pero vital | Pulpotomía + restauración | Se elimina la parte superior del nervio y después se restaura con composite o corona. |
| Nervio necrótico o con infección | Pulpectomía + restauración | Se elimina todo el nervio, se rellena y se restaura el diente. |
| Destrucción amplia de un molar | Corona preformada de acero | Recubre el diente entero. Es la restauración más duradera en molares temporales. |
| Diente irrecuperable | Extracción y mantenedor de espacio | Cuando ya no es posible restaurar, se conserva el hueco para el diente definitivo. |

Estos son los tratamientos restauradores que realizamos en consulta:

Tratamiento Restaurador de Composite: Es una restauración del color del diente que le devuelve la forma y la función una vez que ha sido eliminada la caries. Se puede colocar tanto en los dientes anteriores como en los posteriores

Corona preformada de acero: No son estéticas debido a su color plateado; sin embargo, son el tratamiento de opción cuando la destrucción dentaria es tal que no puede soportar una resina.
Devuelven la forma y la función del diente además de que se caen junto con el diente en el proceso del recambio dental normal. Es el tratamiento ideal tras un tratamiento pulpar
Cuando la lesión de caries es más extensa y se afecta el nervio del diente, es necesario realizar primero el tratamiento pulpar antes de restaurar el diente afectado. Estos tratamientos pueden ser:

Pulpotomía: Consiste en remover la parte más superior del nervio del diente en cuestión y dejar la parte que está dentro de las raíces intacta

Pulpectomía: Se realiza cuando la caries avanzó al grado de infectar todo el nervio del diente y existe dolor, absceso o colección de pus. Consiste en la eliminación total del nervio dental y la colocación de un medicamento de relleno dentro de ese espacio.
El objetivo es mantener el diente en su posición hasta que se pierda de forma natural
Si, por el contrario, el diente temporal se pierde o no es posible realizar el tratamiento restaurador dental, para evitar que los dientes de los lados se muevan y bloqueen la salida de los dientes permanentes después de la extracción de los dientes temporales hay que colocar un mantenedor de espacio.
Los mantenedores de espacio pueden ser uni o bilaterales y pueden mantener el espacio de un solo diente o de varios dientes.
Todos los tratamientos restauradores se hacen con anestesia local, precedida de gel anestésico tópico para que el niño ni siquiera note el pinchazo. Trabajamos con la técnica decir-mostrar-hacer: explicamos cada paso con palabras que el niño entiende antes de hacerlo.
Cuando la ansiedad, la edad o la cantidad de tratamiento lo aconsejan, disponemos de sedación pediátrica para resolverlo todo en una sola sesión y sin que el niño guarde un mal recuerdo. También atendemos a niños con discapacidad o necesidades especiales.

En algunos casos, las reconstrucciones dentales se utilizan en niños para ajustar el color, el tamaño o la forma de los dientes. Estas intervenciones, relacionadas con tratamientos de estética dental, también incluyen la corrección de grietas. Son comparables a las rehabilitaciones con carillas de cerámica que se aplican a los adultos.
Aunque los dientes cumplan correctamente con sus funciones de masticación y oclusión, la reconstrucción dental puede mejorar la estética dental infantil, ayudando a prevenir problemas de autoestima y confianza causados por una falta de armonía en su dentadura.
La caries infantil no empieza con un agujero, empieza con un cambio de color. Reconocer la primera fase es lo que marca la diferencia entre una aplicación de flúor de diez minutos y una pulpectomía con corona.
Aparece una mancha blanca opaca, mate, sin brillo, casi siempre en la línea donde el diente se encuentra con la encía. Es esmalte desmineralizado, pero aún no hay cavidad. En esta fase la lesión se puede detener y remineralizar con barniz de flúor, pasta fluorada adecuada y control de la dieta. No hay que tocar el diente.
El esmalte cede y aparece una mancha marrón o negra, y después una cavidad donde se acumulan restos de comida. Aquí ya no hay marcha atrás: hay que eliminar la caries y restaurar con composite.
La lesión ha llegado a la dentina. El niño se queja al tomar algo frío o dulce, mastica de un solo lado o rechaza ciertos alimentos. Según la profundidad, hará falta una reconstrucción amplia, una pulpotomía o una corona preformada.
Dolor espontáneo (sobre todo nocturno), encía hinchada, un bultito blanquecino junto al diente o hinchazón de la mejilla. Es una urgencia: el nervio está necrótico y la infección ha salido por la raíz. Requiere pulpectomía o extracción con mantenedor.
⚠️Señales de alarma para pedir cita hoy: hinchazón de la cara, fiebre, dolor que no cede con analgésico o el niño no puede dormir.
La caries de biberón es el nombre popular de lo que hoy se denomina caries de la primera infancia: uno o más dientes temporales cariados, ausentes o restaurados por caries en un niño menor de 71 meses (menos de 6 años). Es el motivo por el que restauramos dientes en niños de dos y tres años.
Se reconoce por un patrón muy característico: empieza en los incisivos superiores, por la cara que da al labio y por el borde de la encía, con manchas blancas o marrones en forma de media luna. Los incisivos inferiores casi siempre se libran, porque la lengua y la saliva los protegen.
Por qué aparece. El nombre engaña: no es el biberón en sí, es la frecuencia con la que el diente está bañado en azúcar. Los factores que más pesan son:
Cómo la tratamos. Primero valoramos el riesgo y detenemos las lesiones activas; después restauramos lo que ya está cavitado y trabajamos con la familia para que no vuelva a ocurrir. Cuando hay varios incisivos afectados en un niño muy pequeño, priorizamos técnicas rápidas antes que sesiones largas que el niño no tolera.
La mejor restauración es la que no hace falta. Estas son las medidas que más reducen la caries en niños:
El error más común es usar pastas infantiles sin flúor o con muy poco. La cantidad de flúor es lo que protege; la cantidad de pasta es lo que se ajusta a la edad:
| Edad | Concentración de flúor | Cantidad de pasta |
|---|---|---|
| 0-3 años (desde el primer diente) | 1.000 ppm | Tamaño de un grano de arroz |
| 3-6 años | 1.000 ppm | Tamaño de un guisante |
| A partir de 6 años | 1.450 ppm | Tamaño de un guisante |
| A partir de 12 años | 1.450 ppm | Tamaño de un garbanzo |
Recomendaciones de las sociedades científicas odontológicas recogidas por el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos.
En Dent Aldaia tratamos la caries infantil y restauramos dientes de leche con un principio claro: cuanto antes y con la menor intervención posible. Una mancha blanca detectada en una revisión se resuelve con flúor; la misma mancha vista dos años después es una pulpectomía con corona.
Nuestro equipo de odontopediatría atiende a niños de Aldaia, Xirivella, Alaquàs, Quart de Poblet, Manises, Picanya y Torrent.
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Sí. Aunque el diente se vaya a caer, una caries sin restaurar duele, se infecta, puede dañar el germen del diente definitivo que está debajo y provoca pérdida de espacio si el diente se pierde antes de tiempo. Los últimos molares de leche no se caen hasta los 10-12 años.
Desde que sale el primer diente, alrededor de los 6 meses. La caries de la primera infancia se diagnostica en niños de menos de 6 años y no es infrecuente verla ya a los 18-24 meses.
La primera señal es una mancha blanca opaca junto a la encía, no un agujero. Después aparecen manchas marrones, cavidades, mal aliento persistente, sensibilidad al frío o al dulce y rechazo a masticar de un lado. Muchas caries entre dientes solo se ven en radiografía, por eso son importantes las revisiones periódicas.
No. Se aplica gel anestésico antes de la anestesia local, de modo que el niño no nota el pinchazo. En niños muy pequeños o con mucha ansiedad se puede recurrir a la sedación pediátrica.
Un composite bien hecho aguanta habitualmente hasta el recambio del diente. Cuando la destrucción es grande y el empaste se fractura una y otra vez, la corona preformada de acero es la restauración más fiable, porque recubre el diente entero y se cae con él en el recambio.
Es la caries que afecta a los incisivos superiores de los bebés y niños pequeños, causada por la exposición frecuente a líquidos azucarados, sobre todo por la noche. Si solo hay manchas blancas, se detiene con flúor y cambios de hábitos; si ya hay cavidad, hay que restaurar los dientes afectados.
Avanza hasta el nervio, provoca dolor e infección (flemón), puede requerir extracción y una urgencia, y en algunos casos altera el esmalte del diente permanente que se está formando debajo.
En lesiones iniciales sin cavidad, sí: se remineralizan con flúor. En caries cavitadas de niños poco colaboradores existe el fluoruro diamino de plata, que detiene la lesión sin fresar y permite restaurar más adelante, con el inconveniente de que tiñe la zona de negro.
La primera visita antes de cumplir un año. Después, una revisión anual entre los 0 y los 3 años y cada 6 meses a partir de los 5, o con la frecuencia que indique el odontopediatra si el niño tiene riesgo alto de caries.
Con flúor desde el primer diente: 1.000 ppm en cantidad de grano de arroz hasta los 3 años, 1.000 ppm en cantidad de guisante de 3 a 6 años y 1.450 ppm a partir de los 6.